lunes, 27 de agosto de 2007

Efemérides conspicuas de un tipo que usa palabras raras

la noche se apaga entre la miscelanea funcion
la espesa cancion que relatan los grillos
abruma toda estrella en demasía!

como sus pobres ojos de camaleón
como sus languidos brazos de calamar
la misma noche se adentraba en una canción
la canción se adentraba en la propia función
y esa funcion no era mas que existir

existir entre palabras
entre palabras vivir
una palabra no es una canción
(¡una cancion no refiere a tanta inmensidad!)

una palabra es exacta en definición
pero inaplicable en su función

¡no puedes asi!
explicar con las palabras
lo que pasa por tu acongojado corazón

es asi
que palabras reflejan un poco la noche
pero las palabras no sirven
si no tienen sol

¡es asi!
que tu cancion es noche
para los reflejos inutiles de mis palabras
de que sirve la inutil expresión
mas que para alivar
la metaforica e inexplicable
vida

¡¡¡es asi!!!
¡mas que pleonasmica!
¡casi orgásmica!
sensacion de sentir
que con cada verso
con cada palabra
con cada letra
con cada canción
se esta un poco mas cerca
de explicar por lo menos una cosa
de lo que dice un corazón

autor: yo

Onírico

Una neblina espesa con apariencia cósmica hacia cada vez mas estrecho mi rango de visión, era un lugar gris, era gris pero no había nada, era nada pero a la vez era, porque yo estaba ahí, y el que yo este ahí ya lo transforma en un lugar. No había piso ni techo, no había limite mas allá de mi visión, no encontraba el tacto, no encontraba mi voz, y la niebla me cegaba cada vez mas la visión. Después había luz, había luz pero había olvido, y el olvido puede ser malo, pero también puede ser bueno, y la luz puede ser luz pero también puede dejarte ciego, y yo no quería mas luz, ya tenia luz, mi propia luz, mi vista no quería mas camino que el de mis ojos y lo único que me quedaba eran mi sombra y mi luz.

Después había cielo, mucho cielo, un cielo inmenso, hermoso y soleado por un lado, y un cielo negro, frío y muy bajo, alcanzable con las manos por el otro… y a pesar de todo, yo quería los dos. Después me desperté. Y no recuerdo mas nada.



Autor: yo, el yo que yolla, o sea... YO